No hay ni un alma excepto la mía.
En el fondo: un rejunte de toda la ropa de invierno que en próximos días irá con rumbo a Alemania... lo mismo le pasará a los libros de 2 repisas arriba del rejunte.
La sensación de parar luego de estar a 1000 x hora durante varias semanas siempre ha sido espantosa, pero nunca creí que se intensificara tanto teniendo el piso para mí sola. Quiero que alguien se conecte, quiero que llegue la noche; necesito salir, la ansiedad no me deja convivir conmigo misma.
Además, vienen decisiones importantes y hoy no estoy de humor para tomarlas, aunque soy consciente que si las pospongo será peor... el problema es que resolver una de esas ya no se dio hoy y no por culpa mía.
Reciento la ausencia, reciento algunas escogencias de otros, seguro exploto en unas horas y no va a hacer hermoso porque tengo mucho que decir.
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sábado, mayo 09, 2009
miércoles, abril 29, 2009
Si uno quiere, puede
El título se puede aplicar a muchas cosas, muchas experiencias y muchas no experiencias. En el caso concreto de hoy se trata de que yo sólo logro contar estrellas cuando el cascarón está vacío.
Esto me lleva ineludiblemente a pensar que mientras el cascarón no está vacío yo no me quiero dormir, me empeño en prestarle atención a los movimientos retorcidos y las expresiones de la bruja típica de un cuento de niños para tener algo de qué hablar y de qué quejarme al día siguiente porque, por supuesto, no he podido dormir.
Por otro lado también habría que sumarle lo de que mi bendito sueño no es fácil, no soy de las que cuentan ovejas y caen como troncos, no. Yo tardo en dormirme pero no tardo en despertarme al mínimo ruido (cosa que también odio)
El problema aquí es que realmente quiero dormir, ya es suficiente con que el puto colchón sea una mierda como para que, además, en el cascarón no quieran entender (xq ya había hablado una vez q me descompuse del puro cansancio por falta de sueño).
El que quiere puede y si cuando está el cascarón vacío yo logro contar estrellas pues, la verdad, quisiera que se vacíe, o que tuviera la cubierta más gruesa.
Esto me lleva ineludiblemente a pensar que mientras el cascarón no está vacío yo no me quiero dormir, me empeño en prestarle atención a los movimientos retorcidos y las expresiones de la bruja típica de un cuento de niños para tener algo de qué hablar y de qué quejarme al día siguiente porque, por supuesto, no he podido dormir.
Por otro lado también habría que sumarle lo de que mi bendito sueño no es fácil, no soy de las que cuentan ovejas y caen como troncos, no. Yo tardo en dormirme pero no tardo en despertarme al mínimo ruido (cosa que también odio)
El problema aquí es que realmente quiero dormir, ya es suficiente con que el puto colchón sea una mierda como para que, además, en el cascarón no quieran entender (xq ya había hablado una vez q me descompuse del puro cansancio por falta de sueño).
El que quiere puede y si cuando está el cascarón vacío yo logro contar estrellas pues, la verdad, quisiera que se vacíe, o que tuviera la cubierta más gruesa.
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cansancio,
mal dormir,
puta sal,
ruido,
sueño
lunes, marzo 30, 2009
Por un techo
Hace unos meses llegué a la conclusión de que mi principal propósito en la vida es aprender a amar, aprender a quererme yo, a querer a los demás, a querer el camino que he recorrido y el que voy recorriendo, a querer levantarme con una sonrisa sólo porque me da la gana tener la actitud, a querer ser humana, punto.
Claro, el asunto es que, encontrando lo que quiero hacer en la vida, encuentro mi lugar en el mundo, y encontrando mi lugar en el mundo pues se hace lógico que quiera tener un lugar mío, una casa, un lugar que pueda llamar hogar.
Obviamente tener un hogar es una cuestión de actitud, pero tener una casa es un problema más complicado para una cantidad importante en el planeta (100 millones de personas sin casa del todo)
Por eso admiro terriblemente a la gente de Un techo para mi país y otras empresas y organizaciones, especialmente porque me contaron que gracias a ellos la gente de Cinchona poco a poco va teniendo un lugar para vivir después del terremoto.
A los del Gobierno de Costa Rica les debería de dar vergüenza, porque dinero hay, lo saben y lo han dicho públicamente. ¿El problema? Parece que no les da la gana mover el trasero para hacer bien su trabajo.
Vivir de lejos lo malo que le pasa a mi país no es fácil, el sentimiento de impotencia es peor, pero saber que existe este tipo de gente me tranquiliza y me llena de orgullo. Porque sí queda gente que quiere hacer las cosas bien, y, lo más importante: LAS HACE.
Claro, el asunto es que, encontrando lo que quiero hacer en la vida, encuentro mi lugar en el mundo, y encontrando mi lugar en el mundo pues se hace lógico que quiera tener un lugar mío, una casa, un lugar que pueda llamar hogar.
Obviamente tener un hogar es una cuestión de actitud, pero tener una casa es un problema más complicado para una cantidad importante en el planeta (100 millones de personas sin casa del todo)
Por eso admiro terriblemente a la gente de Un techo para mi país y otras empresas y organizaciones, especialmente porque me contaron que gracias a ellos la gente de Cinchona poco a poco va teniendo un lugar para vivir después del terremoto.
A los del Gobierno de Costa Rica les debería de dar vergüenza, porque dinero hay, lo saben y lo han dicho públicamente. ¿El problema? Parece que no les da la gana mover el trasero para hacer bien su trabajo.
Vivir de lejos lo malo que le pasa a mi país no es fácil, el sentimiento de impotencia es peor, pero saber que existe este tipo de gente me tranquiliza y me llena de orgullo. Porque sí queda gente que quiere hacer las cosas bien, y, lo más importante: LAS HACE.
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un techo para mi país
lunes, marzo 23, 2009
aguas y corrientes
Me levanté tonta, con el pelo enredado y el usual dolor de espalda, hay que culpar a los resortes, como siempre.
Me bañé lentamente, sintiendo el roce del agua en todo mi cuerpo, abriendo cada poro, permitiendo una caricia necesaria con intenciones de convertirse en masaje.
Una bota, otra bota, tomo el abrigo y camino sin rumbo. La gente no tiene rostro hoy, la gente habla para el aire pero no para mis oídos... y la música es la misma de ayer.
Hay una brisa leve, algo casi imperceptible, pero que me hace cerrar los ojos y caminar así para prestar atención a todo el mundo que no quiero ver con los ojos abiertos... y así avanzo hasta un acantilado.
No hay más por donde ir así que me siento y espero... el caudal del río murmulla que sabe que no le pongo atención, pero se equivoca, hoy necesito escucharlo y decirle otra verdad: que hay ríos que nacen del mar y no de las montañas. Estos ríos masacran tierras para hacerse su lugar aunque de camino provoquen tempestades. El río se queda callado, quiere que le cuente más. Otro día regreso para sonreír con su inocencia.
Me bañé lentamente, sintiendo el roce del agua en todo mi cuerpo, abriendo cada poro, permitiendo una caricia necesaria con intenciones de convertirse en masaje.
Una bota, otra bota, tomo el abrigo y camino sin rumbo. La gente no tiene rostro hoy, la gente habla para el aire pero no para mis oídos... y la música es la misma de ayer.
Hay una brisa leve, algo casi imperceptible, pero que me hace cerrar los ojos y caminar así para prestar atención a todo el mundo que no quiero ver con los ojos abiertos... y así avanzo hasta un acantilado.
No hay más por donde ir así que me siento y espero... el caudal del río murmulla que sabe que no le pongo atención, pero se equivoca, hoy necesito escucharlo y decirle otra verdad: que hay ríos que nacen del mar y no de las montañas. Estos ríos masacran tierras para hacerse su lugar aunque de camino provoquen tempestades. El río se queda callado, quiere que le cuente más. Otro día regreso para sonreír con su inocencia.
sábado, marzo 14, 2009
Hoy que mi cuarto es un desastre
Mi cabeza también lo es...
Son tantas cosas que tengo aquí que no se por donde empezar a ordenar. Un trabajo empezado y a punto de acabar es bueno, pero todavía faltan 4 más y aún terminándolos no conseguiría apaciguar mi mente.
El viaje a Alemania está demasiado reciente, fue como un sueño que realmente pasó y que va a volver a pasar.
Debo confesar que amé ese lugar: la nieve, los techos en pico, el saber que llamaba la atención, el saborear que dos ojos verdes se mantuvieron despiertos luchando incluso con las razones para dormir sólo porque mi par de ojos cafés estaban allí... no lo cambio por nada.
Fueron aguas calientes, viento con nieve, mariposas en el estómago y huracanes entre las estrellas.
Puedo hablar y escuchar en alemán, jamás me lo hubiera imaginado... y si hubieran 10 minutos más en un parqueo trataría de generar emociones tan intensas que provocaran que esa pequeña burbuja se volviera invencible.
Hoy despierto otro día más encima del colchón lleno de resortes salvajes, mi espalda lo reciente y yo sigo ansiosa porque tengo que procurar poner los pies en la tierra para seguir con los trabajos pendientes y definir algo que podría dirigir mi camino de vuelta a Alemania... es inevitable que la ansiedad me empiece a carcomer. Es demasiada responsabilidad sobre mis hombros, si la cago qdo fuera, y al mismo tiempo se que puedo crear algo muy bueno. ¡Dios!
Necesito otra beca, esta vez para la Alemania, una DAAD y no termino de estar segura de cómo hacer para obtenerla... pero se que puedo obtenerla.
¿Tiene algún sentido todo lo que escribo?
Son miles de cosas las que tengo en mi cabeza... muchas cosas por hacer y mucho brillo en mis ojos, espero no autoencandilarme.
Son tantas cosas que tengo aquí que no se por donde empezar a ordenar. Un trabajo empezado y a punto de acabar es bueno, pero todavía faltan 4 más y aún terminándolos no conseguiría apaciguar mi mente.
El viaje a Alemania está demasiado reciente, fue como un sueño que realmente pasó y que va a volver a pasar.
Debo confesar que amé ese lugar: la nieve, los techos en pico, el saber que llamaba la atención, el saborear que dos ojos verdes se mantuvieron despiertos luchando incluso con las razones para dormir sólo porque mi par de ojos cafés estaban allí... no lo cambio por nada.
Fueron aguas calientes, viento con nieve, mariposas en el estómago y huracanes entre las estrellas.
Puedo hablar y escuchar en alemán, jamás me lo hubiera imaginado... y si hubieran 10 minutos más en un parqueo trataría de generar emociones tan intensas que provocaran que esa pequeña burbuja se volviera invencible.
Hoy despierto otro día más encima del colchón lleno de resortes salvajes, mi espalda lo reciente y yo sigo ansiosa porque tengo que procurar poner los pies en la tierra para seguir con los trabajos pendientes y definir algo que podría dirigir mi camino de vuelta a Alemania... es inevitable que la ansiedad me empiece a carcomer. Es demasiada responsabilidad sobre mis hombros, si la cago qdo fuera, y al mismo tiempo se que puedo crear algo muy bueno. ¡Dios!
Necesito otra beca, esta vez para la Alemania, una DAAD y no termino de estar segura de cómo hacer para obtenerla... pero se que puedo obtenerla.
¿Tiene algún sentido todo lo que escribo?
Son miles de cosas las que tengo en mi cabeza... muchas cosas por hacer y mucho brillo en mis ojos, espero no autoencandilarme.
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