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viernes, agosto 19, 2011

A veces se siente forzado.
Y las historias son tan increíblemente caóticas que al día siguiente, cuando todo está nuevamente en calma, de repente como que no calzan...
¿Quién sabe cuántas películas ha visto?
¿O porqué lo hace?

viernes, agosto 12, 2011

Mujer femenina o masculina?

Si me leyera mucha gente (mujeres en su mayoría) y estuviéramos en los tiempos de Jesús, de fijo me lapidarían por lo que voy a escribir a continuación, pero no me importa.

En Costa Rica pasó esto, entre otras cosas, en la visita del cardenal mexicano Francisco Robles Ortega, enviado del Papa como su representante, con motivo de la celebración del día de la Virgen de los Ángeles, patrona de Costa Rica.

Desde ahí todo ha sido un perfecto polvorín, porque muchos grupos de mujeres se sintieron indignadas con el punto de vista machista de la Iglesia católica. Entre el resaltar el papel natural de la mujer para quedarse en el hogar y criar a sus hijos y el llamado al recato, nadie sabía a donde quería tirar más.

Tengo que admitir que a mí lo que no me gustó tanto es la falta de visión con respecto al papel natural de la mujer de quedarse hogareña, porque, dejando de lado la visión machista, en realidad esto no es del todo realista, mucho menos en sociedades como la latinoamericana, donde la clase media lucha por no desaparecer y para ello es necesario que ambos padres trabajen, y la baja no tiene de otra, ya que en la mayoría se trata de hogares jefeados por mujeres, gracias a la "gran valentía" que demuestra a veces el género masculino.
(Más datos sobre pobreza, resumidos, aquí)

Pero la reacción ante las palabras sobre el recato ha sido una tremenda exageración.

A todas nos han enseñado, si tuvimos buenos padres, que existen modales, y que existe el respeto y un momento y un lugar para todo. Pero también en algún momento de la vida hemos visto a alguna que entra a cualquiera que sea el Templo con una culifalda o culishort y una tetiblusa... A ver, ya lo dije, hay un tiempo y un lugar para todo y, personalmente me parece fatal que alguien venga vestida al Templo de semejante manera...

Cuando algo así pasa, a los hombres se les van los ojos (en la cultura latinoamericana fácilmente) y a las mujeres las bilis... que se transforman en cuchicheos durante toooooda la ceremonia y al final, ¿de qué sirve?

Lo mismo para la susodicha desubicada. Es decir. La mujer tiene un cuerpo bonito, con curvas y sí, la belleza duele y para conservar esas curvas hay que trabajarlas. Todas hemos estado ahí, por los estándares de belleza que nos venden en la tele, pero tampoco para hacer publicidad en la Iglesia... no sean soberbias. Estar más cerca de como Dios las trajo al mundo, no las acerca más a él... sino mejor rezar en la ducha o mientras se hace "ejercicio".

Además, la Iglesia tampoco debería de ser una pasarela, o una carnicería, como quieran llamarlo.

Y bueno, volviendo al discurso de esta gente, al final de cuentas es que no es tan importante.

Es decir, ¿cuántas de todas las mujeres que reaccionaron violentamente ante las palabras son católicas practicantes? ¿Porqué les ofende tanto entonces? ¿Porqué le dan tanta importancia? ¿Creen de verdad que las palabras de alguien que representa una institución, como la Iglesia católica, van a generar un cambio tan grande que las va a afectar la integridad?

No, eso no es así. La importancia que tienen los discursos es proporcional a la atención y consecuente reacción que de ellos emanan, y ustedes, señoras, señoritas, sobrevaloraron el discurso.

Tenemos problemas más serios como género, no desperdiciemos tantas palabras de indignación, por algo tan banal. Fue un gatillo, lo sé, la bala es el machismo y la herida la historia, pero hacer de esta tontería un slogan me pone a llorar...

A ver, somos inteligentes, suspicaces, talentosas, multitask, pero no me quiten también mis razgos femeninos que van más allá de mis curvas.

Quiero amar, quiero ver lo bueno en los otros, me encanta cuando veo a otra feliz, ya sea sola o con pareja, del tipo que sea. También los sueños de nosotras son importantes, son más caóticos y a veces sin rumbo fijo, pero siempre encontramos o intentamos encontrar la manera de hacerlos.

Quiero hacer que el genero masculino también conozca su lado femenino y que respeten, que respeten a su madre, a sus hermanas y a todas las mujeres que les rodean. Que las amen.

Quiero que las mujeres se amen, se conozcan y trabajen por quererse cada día más, para irradiar en el mundo, a su pareja, a sus hijos, si desea tenerlos. Que nadie decida sobre lo que es decisión personal, pero que se le den las herramientas para que valore las opciones.

Quiero que se vuelva a enseñar el respeto en las casas... respeto a la vida, respeto a lo ajeno, respeto a la opinión de los demás, respeto a los mayores, respeto al propio cuerpo, respeto a la naturaleza... cuanto haríamos si recuperáramos eso...

Quiero que, si hay una vida de pareja se recuerden siempre de tratar de encontrar la mano del otro después de una tormenta... que los dos trabajen por esa pareja, hasta en tareas tan nimias como ver quien lava los platos.

Quiero libertad de pensamiento, de palabra y de hecho sin esperar con cierto temor a las reacciones, sólo porque yo soy diferente, y no coincido siempre, porque no tengo que coincidir siempre.

Es mi derecho.

De todas maneras, suerte en La marcha de las Putas

miércoles, agosto 10, 2011

Falta de sinceridad

Eso es lo que he tenido.
No quería escribir sobre esto porque, bajo la excusa de que si alguien no está en esto, no entiende, quería NO comunicar como es esto.
Sí, adaptarse a un nuevo país sin tener un norte individual es una MIERDA! Así de sencillo.
Es un nuevo idioma, una nueva cultura, que (como mínimo y gracias a Dios es occidental) es nueva y poca gente, demasiada poca a lo que estaba acostumbrada, son pocas relaciones familiares (y uno acaba entendiendo porqué, sin ofender a nadie) y es la convicción que tiene mi ahora marido, de que la categoría de "país de tercer mundo" económica para Costa Rica, debería aplicarse también para la capacidad de expresividad y comunicar sentimientos de los alemanes. * Aquí tengo que aclarar que Andi es una excepción terriblemente grande y también que las nuevas generaciones son más expresivas, gracias a la influencia cultural y probablemente a su propia necesidad humana.
Pero a veces me siento sola...
Andi es un amor, no se me malinterprete. Hasta se siente mal si tiene que dejarme sola y está siempre pendiente de mí y sabe que las idioteces que digo o como reacciono tienen que ver con esto que vivo... un cambio completo de casette... nadie sabe lo que es eso de verdad... hay que vivirlo para entender que a uno lo interpretan como un exagerado... pero es que de verdad nadie puede saberlo.
Hasta este momento nadie, absolutamente nadie, me había conocido tan oscura como Andi, ha visto lo peor que yo puedo ser y sin embargo se ha quedado a mi lado y se ha casado conmigo ( a este punto estoy a punto de llorar...)
Es tan difícil tener tantas pruebas de paciencia cuando uno mismo no sabe qué es lo que quiere...
Porque claro es que uno tiene que empezar a moverse para mantener la vida en movimiento, ¿no?
Pero ¿cómo empezar a moverse, en qué dirección?
Todas las puertas están abiertas ahora, ¿no? es un nuevo comienzo, un inicio, prácticamente, de carrera, de posibilidades... Pues no, se trata de seguir adelante, de conocerse mejor a uno mismo, y de decidir.
Horrible tener que decidir cuando uno está tan confundido.
Esa es la verdad.
Pero... ¿que tanto es válido el conocimiento que he ido acumulando? ¿Me irán a pagar alguna vez lo que merezco? (ese pensamiento duele sobremanera, porque yo he dejado hasta este momento, que siempre me paguen una miseria)
Es horrible..., no se de qué otra manera calificarlo.
Miedo, confusión, esperanzas y miedos otra vez... todo es parte de la misma cosa, y ahorita, de sentirme sola. Porque, lamentablemente, para sentirse sola, no hay que estar sola...
Y aquí me duele Andi... :'(
No merece eso :(

miércoles, mayo 25, 2011

Síndrome hijo de médico

Llevo enferma desde el martes de la semana pasada, lo que significa que son ya 9 días y no he ido al médico.

Hoy recibí un ultimatum de Andi, pero yo le pedí el día para ver que tal me iba. Si para mañana todavía sigo extraña, no me queda más que ir al doctor... y ya me puedo imaginar la regañada que me van a pegar...

yo: -Ich bin krank seit 10 Tagen
doctor: -Zehn Tage??? und warum sind Sie nicht vorher gekommen?
yo: -Weil ich gedacht habe, dass die Krankheit von alleine weggehen würde!
doctor: -$%&$#!#"&$&/%&(/%$&(#%&!!!!!
yo: (cara de pena)

Me podrán llamar cobarde, gallina, miedosa... pero creo sinceramente que soy un caso agudo del síndrome hijo de médico.

Me acostumbré tanto a que mis papás siempre estuvieran pendientes de la salud mía y de mis hermanos, que me cuesta admitir cuando necesito ir a un médico que no sean ellos, porque nunca tuve la necesidad, siempre estaban y solucionaban un pequeño problema que a los pocos centímetros tenía un pronóstico no muy bueno para unos días después.

Pero eso ya no es así y el primer encontronazo con esa realidad fue cuando viví en España. Fue la primera vez en mi vida que tuve calentura por más de 12 horas y también la primera vez que llegaba a una etapa tan avanzada de bronconeumonía que fui a dar a emergencias (a ver, fui caminando al hospital, que quedaba a 500 metros de mi casa, sólo que iba bien despacito y vestida como si estuviera en el polo norte)

Y aquí en Alemania sólo he ido por un dolor de cuello espantoso (me hicieron Acupuntura) y sólo he comprado un tipo de medicamento que no se asocia con dolencias... más no me parecía necesario, hasta ahora... creo que mañana voy a ver que me dicen.

¡Pero no me culpen! que soy el resultado de una vida cómoda :) (aunque probablemente los otros adjetivos anteriormente escritos, tampoco están tan largo de la realidad...)

jueves, abril 14, 2011

Corre corre


A las 6:28am tomé el tren hacia Munich. Tenía 4 meses de no hacer eso y nunca lo había hecho tan temprano, es la verdad.
Mi novio me había acompañado a la estación y habíamos comprado juntos 1 tiquete que sirve para ir y regresar y da derecho a usar todo transporte público dentro de la ciudad. Iba por mi matrícula en la Universidad.
Leyendo "La Metamorfosis" de Kafka se me pasaron minutos de minutos hasta que llegó el controlador. Allí me vino el 1° punto desequilibrante del día: el tiquete no era válido sino a partir de las 9am y me exponía a una multa... pero yo no sabía y me aceptaron mi explicación.
Tenía que comprar otro tiquete allí mismo con el propio controlador pero la máquina no aceptó mi tarjeta... así que junté el dinero que llevaba y compré el tiquete... (otro para el metro tuvo que ser comprado después)
Llegando a Munich y ya en territorios de la Estación del Este me sentí extrañamente cómoda, en medio de tanta gente...
Creí haber olvidado las rutas del Metro, no fue así. Creí que me iba a sentir extraña, tampoco sucedió...
Ya en la Universidad, sabiendo que existía la posibilidad de que no pudiera concluir los trámites o que del todo no me dejaran iniciar el proceso, inicié el recorrido laberíntico planteado por los rótulos rojos que guiaban hasta la sala F007. Allí estaba ya una amiga adentro. Y yo?
Tuve que dar un rodeo.
De 8am a 10am era la matrícula, a partir de las 10am abrían una oficina que me tenía que hacer una declaración para la matrícula porque sí tenía un problema en medio de tanto documento. Hasta las 11am fue la oferta de una mujer para hacerme por aparte la matrícula.
Mi amiga tuvo también un problema (de hecho más serio que el mío porque justo en este momento va en un tren que se dirige a Italia) pero me acompañó hasta la oficina...
Estaba muy ventoso, muy oscuro y bastante frío.
Desde el resguardo observamos cómo la fila, frente a un compartimento metálico con puerta cerrada que luchaba por ganarse la denominación de "OFICINA", se iba haciendo cada vez más larga... había que estar allí, aún sin tener la certeza de cuando llegaría su inquilin@ temporal.
Hubo más viento, cayó granizo, y cada vez nos congelábamos más gente junta, la mayoría extranjeros.
La mujer del compartimento metálico llegó 15 minutos tarde y habían 5 personas antes que yo. Tenía 45 minutos para hacer el trámite y caminar de vuelta para matricularme...
Pero el 2° punto desequilibrante llegó: mi caso era complejo, una contradicción legal, sobretodo a futuro, y ella tuvo que usar su teléfono y yo el mío... fueron 10 minutos o más, no lo se.
Sólo se que con los papeles en la mano, contra viento y granizo y a 10 minutos de ser las 11am mis esfuerzos estaban puestos en llegar donde la mujer que me podía matricular luego de las 10am.
11am: una yo sin aliento, frente a una puerta de madera gris completamente cerrada tocaba 1 vez, esperaba un momento y tocaba una 2° vez...
-Seguro se fue -pensé y tomé mis cosas dispuesta a darme la vuelta y continuar mi día asimilando que tenía que regresar al día siguiente; pero de repente, la puerta se abrió y salió un chico 40 centímetros más alto que yo y me dijo que la mujer decía que le diera un momento.
¡No se había ido y me iba a atender!
La cosa más tranquilizante fue que dentro, lo primero que comentó curiosa fue: -¡Ah! usted tiene 29, bueno casi 29... Es que yo también nací en el 82 y ya los cumplí-
A partir de ese momento sabía que el asunto iba a terminar bien. No importó que no quisieran revisarme el título del tamaño más monstruoso, y por lo tanto incómodo, que había traído, o que al hacer 1 pregunta otra mujer fuera cortante conmigo, porque -"DAS GEHT DOCH NICHT!" (Eso no puede ser)-.
Lo logré, me matriculé, me defendí y conseguí lo que quería, conservando un estilo intachable de elegancia y dignidad en la pelea.